Convierta a LA NOTA DEL DÍA en su fuente de noticias

Acusa Bolivia a México y España de intentar sacar del país a mano derecha de expresidente Evo Morales

El gobierno interino de Bolivia acusa a España y México de intentar sacar a Juan Ramón Quintana, la mano derecha del expresidente Evo Morales, de la residencia de la embajadora mexicana en La Paz, un conflicto que derivó hoy en la orden de expulsión, por parte de la proclamada presidenta Jeanine Áñez, a la diplomática María Teresa Mercado.

Según la versión del gobierno de Áñez, el viernes pasado «encapuchados» pretendían «extraer» a Quintana de dicha residencia, algo que España rechaza tajantemente y asegura que se trataba de personal de seguridad que fue a recoger a la encargada de negocios de España en Bolivia, Cristina Borreguero, quien realizaba una «visita de cortesía» a Mercado.

Sin embargo, el ministro de Gobierno, Arturo Murillo, insiste en que el plan era sacar a Quintana, exministro de Presidencia que está acusado por terrorismo y sedición y se refugió en la legación mexicana después de que Morales se viera obligado a renunciar, el 10 de noviembre.

Quintana, licenciado en Sociología, regresó a principios de este año a Bolivia y fue nombrado ministro de Presidencia, tras pasar poco menos de dos años como embajador en Cuba. El objetivo del retorno era que coordinara la campaña electoral de Morales.

El exmilitar, fue parte del llamado «núcleo duro» de varios gobiernos de Evo Morales. En 1997 adquirió el rango de mayor, pero decidió retirarse definitivamente, con la idea de ingresar a la política. Pero ya desde 2008 provocó un dolor de cabeza al MAS, al ser vinculado con un contrabando de mercancía a Brasil. Al final resultó exonerado.

La orden de aprehensión contra Quintana, a quien se menciona como una de las principales cartas del Movimiento al Socialismo (MAS) de Morales para ser el candidato en las presidenciales bolivianas de 2020, se giró el pasado 25 de noviembre.

El ministro Murillo alegó que existen en contra de Quintana pruebas de que participó en los «delitos de sedición, instigación pública a delinquir, terrorismo y financiamiento al terrorismo».

La acusación se basa, entre otras cosas, en declaraciones que Quintana, quien acaba de cumplir 59 años el 3 de diciembre, hizo al medio de comunicación ruso Sputnik el pasado 30 de octubre: «Bolivia se va a convertir en un gran campo de batalla, un Vietnam moderno».

Las violentas protestas postelectorales dejaron en Bolivia 35 muertos. «Vamos a ir a la cacería de Juan Ramón Quintana. ¿Por qué cacería? Porque es un animal que está matando gente», alegó Murillo al asumir la cartera interina de Gobierno.