Cáncer de mama también puede afectar a las mascotas: UNAM

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En octubre se conmemora el Mes de la Sensibilización sobre el Cáncer de Mama, sin embargo esta enfermedad no es exclusiva de los seres humanos; expertos en medicina veterinaria aseguran que también las mascotas pueden padecerla.

El cáncer de mama es una enfermedad que también sufren las mascotas, indicó Fausto Reyes Delgado, del Hospital Veterinario UNAM-Banfield, quien señaló que este padecimiento es el segundo más importante en perros hembra, mientras que en las gatas, aunque es menos común, cuando las afecta, en su mayoría los tumores resultan malignos.

Reyes Delgado explicó que el cáncer es el crecimiento anormal y desordenado por mutación de las células e incluso se dividen sin control, y que “a largo plazo, las “perritas” o “gatitas” que lo padecen sufrirán cambios y trastornos que pondrán en riesgo su vida”.

De acuerdo con el experto, los tumores del cáncer de mama se originan de los epitelios y se caracterizan porque crecen de forma lenta y progresiva, y en ocasiones, puede surgir la metástasis, es decir, invaden a otros órganos, donde los más comunes son los pulmones.

“En el caso de los canes hembras que presentan tumores mamarios, aproximadamente existe un 50% de probabilidad que sean malignos, y el restante, benignos”, dijo el académico de la UNAM.

¿Qué provoca el cáncer de mama en los animales?

El especialista en medicina veterinaria sostuvo que “existen factores muy importantes que predisponen la enfermedad, como es la producción de hormonas, específicamente los estrógenos”.

“Cada que una perrita entra en celo produce una gran cantidad de estrógenos y corre un riesgo enorme de predisponerse para un tumor en la glándula mamaria”.

La posibilidad de que una hembra desarrolle cáncer de mama aumenta según el número de celos que tenga antes de su esterilización, dice Reyes Delgado.

“Si una hembra se esteriliza antes del primer celo, se considera que el riesgo de contraer un tumor de glándula mamaria es del 5%; después del primer celo el porcentaje se incrementa al 20%, y si pasa el tercero, será del 70 al 80%”.

“Si esterilizo un ejemplar que ya pasó el tercer celo, no la exime de que pueda presentar un tumor de glándula mamaria, porque ya la glándula fue bombardeada por los estrógenos, por ello, lo ideal es esterilizarlas antes de presentar el primer celo, para reducir en gran medida la presentación de tumores, ya sean benignos o malignos”, señaló el investigador.

En cuanto a las “gatitas” los tumores también están asociados a los niveles hormonales de los estrógenos, pero no es tan común que tengan tumores de glándulas mamarias.

Recomendaciones para prevenir el cáncer de mama en las mascotas

Reyes Delgado aseguró que al igual que los seres humanos, las mascotas deben ser palpadas al menos una vez al mes, para sentir si existe alguna masa extraña.

“Los dueños deben hacerlo con sus mascotas de forma periódica (una vez al mes), tocarles la piel en la glándula mamaria, y determinar si existen pequeños crecimientos”.

También es importante acudir a las revisiones semestrales con el veterinario para que chequen a la “perrita” o “gatita” y así obtener un diagnóstico temprano, dice el académico.

Esto pueden hacerlos dueños en caso de que los animales presenten cáncer de mama

Cuando el veterinario detecta una “perrita” o “gatita” con un tumor en la glándula mamaria lo primero es platicar con el propietario, y mandar las pruebas del laboratorio para verificar la naturaleza de la masa.

“Si se encuentra alguna masa extraña en las mascotas, el veterinario patólogo debe realizar un diagnóstico a través de punciones, realizar una biopsia y tomar radiografías, para verificar si existe alguna diseminación del tumor”, indicó el veterinario,

Una vez que se tienen los resultados de laboratorio y si la masa es benigna, se plantea retirarla con una cirugía, pero si resulta maligna se lleva a cabo un protocolo para realizar la quimioterapia.

“El médico cirujano podrá determinar cuál es el mejor procedimiento para el paciente y trabajar en conjunto con el oncólogo, ya sea una quimioterapia o el retiro de la glándula mamaria afectada”.

“Dependiendo de dónde se presenten los tumores, se decidirá cuál es el mejor tratamiento, el cual es el mismo para canes y gatos”, agregó.

Esperanza de vida

De acuerdo con el experto, en algunos casos, una mascota con tumor de glándula mamaria maligno puede vivir durante años, siendo monitoreada y revisada de forma constante por el médico veterinario.

En otros casos, el período de vida de la mascota puede recortarse. Aunque sea difícil los dueños deben acompañarlos durante el proceso. “Disfruten a su mascota”, dijo Fausto Reyes.

“No por tener un tumor de glándula mamaria debe ser apartado de la familia, al contrario, debemos apoyarla al igual que se haría con un humano”.

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